Cuando decidimos comprar unas gafas de sol tenemos que tener en cuenta algunos aspectos claves para proteger nuestros ojos.

Todas las radiaciones solares afectan a las estructuras oculares: pueden producir quemaduras, cáncer de piel y eccemas en los párpados, degeneración macular y melanoma de coroides en la retina, cataratas en el cristalino, fotoqueratitis en la córnea o también conjuntivitis. De hecho los tejidos de los ojos son 20 veces más sensibles a los efectos de las radiaciones solares que los tejidos de la piel.

 

1. UTILIZA GAFAS DE SOL HOMOLOGADAS.

Si una lente es de baja calidad y no absorbe la radiación nociva puede ser peor que no llevar nada, además muy a menudo estas lentes provocan distorsión de las imágenes.

Hace falta que las gafas lleven el símbolo CE de Conformidad Europea, y que tengan protección UV (para los rayos ultravioleta). También tienen que llevar una referencia de la normativa europea de calidad que tienen que cumplir (EN 1836:2006).

 

2. COMO ESCOGER EL MEJOR COLOR DE LAS LENTES.

A menudo no damos nada de importancia al color de las lentes , más allá de la estética, y esto es un error.

El marrón mejora los contrastes y está indicado para hacer deportes de invierno y al exterior, iluminación artificial y miopía.

El gris no altera la visión de los colores y está indicado para conducción y zonas calurosas.

El verde altera poco la visión de los colores y está indicado para todos los usos, especialmente para hipermetropía, deportes náuticos y de invierno.

El amarillo mejora los contrastes y está indicado para la conducción nocturna.

El naranja proporciona el mejor contraste en situaciones de baja luminosidad y es un filtro eficiente para la luz azul. No es apto para uso solar, idóneo cuando el cielo está nublado y para una conducción nocturna o con niebla.

 

3. IMPORTANCIA DEL FILTRO DE LAS GAFAS.

– 0: Luminosidad solar muy baja. Indicado para actividades cotidianas, suelen ser utilizadas en interiores, por la noche o en exteriores en cielos cubiertos.

– 1: Luminosidad baja. Para pasear por la ciudad, actividades cotidianas y conducción diurna, nunca por conducción nocturna.

– 2: Para luminosidad solar intermedia. Pasear, actividades cotidianas y deportivas, conducción diurna. No aptos por conducción nocturna.

– 3: Para luminosidad fuerte. Playa, montaña, deportes acuáticos, zonas de muy solo en verano, conducción diurna. No aptos por conducción nocturna.

– 4: Luminosidad muy fuerte. Alta montaña, deportes acuáticos, no apto para la conducción.

 

4. PROTECCIÓN DE LOS OJOS EN NIÑOS.

Los ojos de los niños son más vulnerables a las radiaciones ultravioleta del sol que los adultos por varios motivos.

-Su pupila es más grande que la de los adultos, por lo cual permite más entrada de radiación solar.

– El cristalino que es un filtro natural que ayuda a frenar la entrada de radiación, es mucho menos potente en los primeros diez años de vida y permite la entrada de un porcentaje más alto de radiación UVA Y UVB.

Si quieres recibir los mejores consejos para cuidar tu salud visual, acércate a tu centro óptico de confianza y déjate asesorar.

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